martes, 12 de octubre de 2010
La locura
Lo sentí desde el primer momento:
Con un golpe seco se abrió la grieta
de repente, aunque parecía un instante largo en el tiempo
No se veía nada, pero fue un movimiento
de arriba hacia abajo y miré hacia abajo
de donde subía algo como la oscuridad con un rojo violento
No veía nada, y aún así
cerré los ojos y el rojo siguió detrás de los párpados
alcé la cara y buscé el respiro
pero ya no había escape posible
como escrito desde hacía mucho tiempo atrás:
vino como si nada más natural pasara
y dio vueltas, vueltas y más vueltas
en el cerebro detrás de los párpados
para quedar mientras caía
en la grieta hacia el rojo, y no importó
que me escondiera en el rincón más alejado.
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