Estaba escrito en la pared:
Una noche me desperté
o eso creía
sentí alguien ahí
pero no quise saber quién
algo pasaba y me miraba
se movía y no supe cómo
pero querría ser fuerte
me cegó la vista y
abrí los ojos
y fui yo mismo quien me miraba
Intenté saber quién era yo, pero
vi solo una oscuridad
y me miré a través de ella y luego
vino desde abajo y me llenó la cabeza
se instaló en mi para quedarse
alcé la mano para tantearlo
y desaparecí ante mí mismo
me quedé en vigilia el resto de la noche
Un trabajo no termina cuando se
cree que haya terminado según una idea inicial, sino cuando el trabajo te deja
por su voluntad propia. Y, aunque no tengo pesadillas con este, le sigo dando
vueltas y más vueltas. Como suelo hacer, cuando se me resiste algo la
respuesta, lo miro, y miro, y miro, ….














