miércoles, 31 de marzo de 2010

“Sagitario: No acudirás a cierta entrevista de trabajo, que los demás consideran muy interesante para tí. Si te conformas con lo que te dan y no esperas demasiado de los demás, las decepciones serán menos. Procura no exponerte a riesgos innecesarios, tu equilibrio interno dependerá del ambiente que te rodees.”
¿Qué entrevista de trabajo? ¿Tenía alguna entrevista de trabajo previsto? ¿Lo había olvidado? ¿Quiénes son los demás? ¿Hablan de mi familia? ¿Amigos? ¿Compañeros del trabajo? ¿Otros? ¿La vecina del tercero B que me mira siempre tan raro y de forma disimulada? ¿Me estarán espiando? ¿Por qué consideran muy interesante esta entrevista? ¿ Me habrán ocultado la entrevista de trabajo que tengo? ¿Será interesante realmente para mí o, mas bien, para ellos? ¿Quién me oculta cosas? ¿Tengo enemigos? ¿Tengo amigos? ¿Mi vecina me quiere mal? ¿O es mi jefe en el curre? ¿Por qué me tengo que conformar con lo que me dan? ¿La del tercero B me quiere dar algo? ¿O realmente quieren evitar que consiga algo? ¿Quién ha escrito el horóscopo? ¿A partir de cuánto es demasiado lo que espero? ¿Qué es lo que me dan? ¿Y si no me dan nada, qué pasa? ¿De qué decepciones están hablando? ¿Y, por qué serán menos? ¿Tendré decepciones? ¿O serán los demás quienes tendrán decepciones? ¿De qué riesgos hablan? ¿Me quieren matar? ¿Arruinar? ¿Destruir? ¿Cuáles son los riesgos innecesarios? ¿Y los necesarios? ¿Dónde está la diferencia? ¿Por qué depende mi equilibrio interno del ambiente del que me rodeo? ¿De qué ambiente me rodeo? ¿La vecina forma parte de mi ambiente? ¿Puedo rodearme de otro ambiente? ¿Y entonces, qué pasaría? ¿Mi vecina me quiere? ¿Tiene novio? ¿Tal vez quiera tomar algo conmigo? ¿Y si la veo le pregunto? En este momento me cruzo con la del tercero B en el rellano y me pongo rojo como un tomate. “Ya lo hemos liado ¡puta mierda!” pienso mientras bajo las escaleras con la cabeza agachada y mudo como un besugo para ir a la oficina con paso inseguro...
Este disparate literario fue una aportación al "postrealto" de Radio 3 RNE el día 11 de octubre de 2009 y resultó, contra todo pronóstico, ¡ganador de la semana!

domingo, 28 de marzo de 2010


Rojo.
El interior del cerebro.
Pensamientos, ojalá no caiga enfermo, es la vida, pasa y pasa.
¿Cómo vamos a llegar si no sabemos siquiera hacia dónde va el viaje?
Pensamientos, confusión, percepciones torcidas, sentimientos desatados, irrenunciable, vida hacia el otro lado y en éste.
La flor se marchitará y ni siquiera lo sabe.
Viaje sobre la superficie, por los mares del interior y exterior, tiempos, pensamientos, sentimientos guiados, percepciones de lo otro.
Mientras el cerebro funcione, ojalá funcione siempre, aunque no va a ser el caso.
Líneas cruzan, ascienden, y descienden, circunferencias, rectas y curvas.
Percepciones insondables pero constantemente sondadas.
¿qué se puede hacer?
Colores y sabores hacia arriba y abajo; destellos de luz y sombra.
Sombra, siempre, siempre la sombra a la espera de atacar.
La serpiente que hipnotiza a la presa.
El mar de sentimientos insondables se petrifica, frío como las luces de la luna.
Navegando el velero empujado por pasiones hacia la tormenta.
El espacio desconocido achaca la serpiente.
Solamente se sabe que no se sabe nada menos lo que sentido, oído, saboreado, visto y pensado.
Azul, blanco y rojo, sentimientos primarios permanecen, recuerdo negro mientras lo demás se desvanece.
Sombras son lo que queda. Negro del Dios opaco mirando los destellos.
Luz en la dimensión transversal.
Es lo que hay, es lo que queda.

viernes, 26 de marzo de 2010

Poema: Caballo loco

Ojos como platos
estampa sobre el cielo
con fuerza de un tren
respira oxígeno frío
un respirar húmedo
y bruma pestilente
que se esfuma
en un momento
y después
como inconsciente
viene algo
como la nada
a la mente
pero nada
tan veloz
como el caballo que anda
y estampa
con los ojos como platos
sobe el cielo estrellado
y más tarde
se para y
su cuerpo se tumba
no sabe
no sabe nada
loco, caballo loco
la fuerza se derrumba
no siente nada
no siente
solo respira
el oxígeno frío
y la bruma pestilente
y luego deja
de existir
para siempre.

jueves, 25 de marzo de 2010


Hola a todos
Una primera imagen que subo al Blog. Extremadamente cutre, pero de uno de mis héroes indiscutibles de la escritura universal. Me reconozco del "Club de los Onettianos" y de la secta de los "Julio-cortazianos".
Y lo de la vida breve...
Ya sabemos que son dos días y hay que aprovecharlos como sea. Por esto escribo en este Blog, entre otras cosas, ya os contaré.
Saludos

martes, 23 de marzo de 2010

Hugo entró en el despacho con pasos precipitados, farfullando una palabrota, y descolgó a mitad de un nuevo timbrazo. "Sí, diga", dijo mientras el auricular viajaba todavía hacia su oreja.
―Pero,... ¿Qué?… ¿Ha quebrado la compañía de seguros?... ¡Me cago en la puta!... ¿Mañana van a declarar la quiebra?… ¿Qué les pasa a estos maricones?... ¿Serán retrasados mentales?…¿Perderé mi póliza de vida y todas las aportaciones hechas? ¡Cabrones! ¿Pero, qué les pasa? ¿Se han cagado en el cerebro? ¡Los hijos de la mala puta! …
Los empleados en la oficina agachamos nuestras cabezas. Hugo era un pez gordo. El más importante de los inversores de Chicago. Los que trabajamos hace tiempo para él lo sabíamos. Era una persona enérgica, sin escrúpulos y colérica. Justo lo que hace falta para triunfar en América; en las inversiones financieras. Conocíamos bien los ataques de ira de nuestro jefe cuando algo no iba tal y como él quería. Su crueldad era mítica y la mayoría de los nuevos trabajadores no aguantaban más de unas semanas o incluso días. O bien, se iban indignados ellos mismos, o bien, Hugo se encargaba de echarlos con una sádica satisfacción casi tirándolos por la escalera desde la planta quince del viejo rascacielos del distrito financiero donde tenía sus oficinas. Pocos aguantamos trabajar bajo la tiranía de los resultados que imponía. Esto sí, pagaba bien, muy bien cuando todo iba según sus gustos, y esto era una buena razón de aguantar los rituales diarios de humillación y desprecio. En el fondo le adoramos por su eficacia. Él sabía ser consecuente para alcanzar las metas. “Los resultados cuentan, solo los resultados, y vosotros, maricones, (siempre nos llamó maricones a los empleados) o servís, o sois una puta mierda. ¿Lo habéis entendido? Ésto es América y no mariconilandia”. Hugo había salido de la nada y lo había conseguido todo.
― ¡Gilipollas! ¡Tontos de culo! ¡Cerdos! ¡Ya se enterrarán lo que es bueno! ¡Acabaré con ellos! ¡Se lo han ganado a pulso! ¡Necios! ¡Lerdos, son una pandilla de lerdos! ¡Los muy cretinos! ¡Asnos desgraciados! ¡Cabrones de mala muerte! ―Gritó en el auricular. Colgó el teléfono con tanta vehemencia que se cayó ruidosamente de la mesa. Hacia gestos de negación violenta con su cabeza roja como un tomate que parecía explotar en cualquier momento.
―¡No, no, no! ―repetía constantemente― ¡Os vais a enterar! Conmigo no se hacen estas cosas. ¡Cobraré esta póliza!
Corrió por toda la oficina a la ventana ,la abrió y, sin esperar, se tiró abajo.
Nos quedamos mudos. Sentí admiración. Hugo era grande, muy grande. Sabía cumplir con sus objetivos.
Microrelato publicado el día 25 de octubre de 2009 en el Blog de Radio 3 "el postre" en la categoría "postrelsto" que resultó ser elegido ganador del postrelato de la semana. ¡Gracias al equipo de Radio 3!

Cuando éramos pequeños, mi hermano me sentaba en el triciclo, me vendaba los ojos y me empujaba con todas sus fuerzas contra la pared.
Ya sé que estoy condenado al infierno.
La pared era el sitio del que no pude escapar. Por entonces aprendí odiar a mi hermano. ¡Y lo odio el día de hoy más que nunca! Aunque, lo del “día de hoy” es un decir. Donde me encuentro ya no hay días, ni noches, ni meses, ni años...
Recuerdo su risa malvada. Él siempre hacía estrellarme contra la pared con una satisfacción sádica y método científico. Intenté escapar de él pero no pude. La pared siempre me esperaba. Mi hermano era más fuerte e inteligente. Solo me quedaba la paciencia a que creciera y que entráramos en el mundo de los adultos donde todos estos juegos infantiles y perversos desaparecerían.
¿O no?
Cuando estudiábamos los dos física en la facultad todavía pensé que pudiera escapar. Me hice astronauta y me fui a la ISS (Estación Espacial Internacional). Por fin ¡libre! Espacios abiertos en todas las direcciones pensé. ¡Estúpido de mi! ¡Como mi hermano no fuera lo suficientemente inteligente! Él se hizo físico cuántico para trabajar en CERN, en el gran acelerador de partículas de Ginebra. Y yo, pensando que no me alcanzaría jamás en la órbita, pero acaba de efectuar el experimento más importante del LHC para recrear las condiciones del Big Bang haciendo colisionar dos haces de protones a velocidad de luz y con una energía nunca experimentada antes. Me imagino su risa perversa cuando se habrá dado cuenta que el experimento saló como él quería.
Se ha abierto una supercuerda en el espacio-tiempo transportando en el acto la Tierra a cualquier sitio en el universo dejándome atrás, solo ante la nada dando vueltas con mi estación por un planeta que ya no está. No le pude seguir, estoy en la nada. Otra vez. ¡Contra la pared!

Última aportación al "postrelato" de Radio 3 RNE del programa "el postre" el 20 de marzo de 2010. No fue ganador y reconozco que le faltaba un último repaso estilístico y, probablemente, de los tiempos verbales. Aunque pienso que la idea fue curiosa...

Quien lo lea, por favor, díme: ¿Qué piensas?

Un Abrazo

domingo, 21 de marzo de 2010

Ojos que ven:

A veces, siempre por la noche, los veo allí ... Son dos ojos, rodeados de tanta oscuridad que no puedo decir que tienen cara, pero sí que me observan desde una extraña complicidad.

Mientras tanto nosotros, los insaciables geniecillos del "relatismo", seguimos en nuestros quehaceres de historias día y noche. Y yo, el tercero por la derecha en la fila ciento veintitrés, cuando alzo la mirada para sacar otra idea de algún rincón de mi pequeña cabeza (un movimiento continuo y común entre los geniecillos que, entre tantas filas en la sala, se parece al ir y venir de las olas del mar) y escucho el ruido que producen los miles de dedos de nuestras manos diminutas tecleando en las pantallas las palabras que dan sentido a nuestra existencia, me imagino estos ojos enormes y sigo adelante.

No hay mucha luz en la gran sala del complejo donde trabajo desde que tengo uso de la razón. Y no se sabe muy bien dónde termina ya que al lado de nuestra sala está la siguiente con más geniecillos (que ya no son de la sección del relatismo sino del “imaginismo” para luego venir los del“inspiracionismo”) y más y más salas detrás. Entonces veo a veces, y siempre de noche, (a mí más bien me gusta la noche) estos ojos sin rostro que me miran con esta extraña complicidad.

Realmente me siento cansado. Siempre cansado. Aunque cuando le pregunté a nuestro maestro superior de la sección, me dijo que esto era una condición necesaria.

― Si estuvieras siempre despierto y lleno de energía, te habrían asignado a la sección de “declaracionismo fiscal”. ―Me dijo.
― ¡Oh, no gracias! ―le contesté.

Prefiero mi puesto actual que, aunque es pesado a veces, produce un lento pero intenso placer. Miro a los ojos que me miran. Tengo la impresión que no me ven sino que, de alguna forma, leen lo que escribo (y me parece que les gusta). Así que prosigo todo lo que haga falta.

“Solo por ver tus ojos” pienso y canto: ley leley leley lala…

Esto fue una aportación a la sección de "postrelato" del programa de Radio 3 RNE "el postre" (el día 28 de septiembre de 2009) donde suelo aportar pequeños cuentos de forma esporádica. De aquel post salió lo del "geniecillos del relatismo". Así que esto es un homenaje al equipo de Radio 3 de "el postre".

Un saludo y un abrazo

Primer post

Son las 17 horas 22 minutos del domingo 21 de marzo de 2010 y acabo de crear mi primer Blog. ¡Qué nervios...!

En fin, una nuerva aventura en el camino apasionante de la literatura, poesía, arte, comentarios, pensamientos, etc. O sea, todo lo que hace vibrar la vida.

Al que lo lea

¡Un fuerte abrazo!