domingo, 8 de mayo de 2011

Sobre paradojas

Una paradoja es un contrasentido. Se afirma algo cuya negación está implícita en la naturaleza de la propia afirmación (todos los ejemplos están sacadas de Internet y, en concreto, de páginas sobre “Les Luthiers”):

“Dios mío dame paciencia,¡¡ Pero dámela YA!!”

Que puede ser también biológica:

“Soy virgen, lo juro por mis hijos.”

Cuando la lógica se contradice a sí misma:

“La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto.”

Puede ser una afirmación absurda:

“No existen frases de seis palabras.”

Que pude ser inconsciente:

“La confusión esta clarísima.”

O, cuando la naturaleza observada destruye un ideal:

“El amor eterno dura aproximadamente 3 meses.”

La paradoja puede ser una expresión irónica:

“Yo soy la clase de personas con las que mi padre no quiere que me junte.”

O, hasta sarcástica:

“Los honestos son inadaptados sociales.”

Puede desvelar hipocresía:

“Me revienta que hablen cuando interrumpo.”

O, puede ser hipócrita en sí:

“¡Lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro!”

Puede revelar deficiencias personales:

“Hay tres tipos de personas: los que saben contar y los que no.”

También puede expresar una sincera autoconciencia:

“No soy un completo inútil. Por lo menos sirvo de mal ejemplo.”

Se puede utilizar para justificar conductas deficientes:

“La pereza es la madre de todos los vicios y como madre hay que respetarla.”

O para jugar con las palabras:

“Los notarios no creen en las sagradas escrituras.”

Por fin, también puede ser simplemente una tontería:

“Voy a escribir algo profundo... Subsuelo.”

La paradoja es siempre un juego de doble sentido, parecida a la ironía o al sarcasmo, pero con un contrasentido lógico implícito que puede ser más o menos obvio.
En el último ejemplo, la palabra “profundo” parece aludir a algo filosófico cuando, luego, se refiere a profundidad de un lugar físico que, a su vez, da la impresión de superficialidad lo cual es falso. No se puede afirmar que la frase carezca de sentido, pero lo parece de forma obvia. La paradoja se crea en la mente del lector; juega con los tópicos y lugares comunes, confunde las percepciones normales y nos obliga a afrontar lo incierto.

Mi definición personal es:

La paradoja es la verdad sobre una afirmación de una verdad que deja de ser verdad (cualquiera de ellas).

Saludos

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