martes, 23 de marzo de 2010

Cuando éramos pequeños, mi hermano me sentaba en el triciclo, me vendaba los ojos y me empujaba con todas sus fuerzas contra la pared.
Ya sé que estoy condenado al infierno.
La pared era el sitio del que no pude escapar. Por entonces aprendí odiar a mi hermano. ¡Y lo odio el día de hoy más que nunca! Aunque, lo del “día de hoy” es un decir. Donde me encuentro ya no hay días, ni noches, ni meses, ni años...
Recuerdo su risa malvada. Él siempre hacía estrellarme contra la pared con una satisfacción sádica y método científico. Intenté escapar de él pero no pude. La pared siempre me esperaba. Mi hermano era más fuerte e inteligente. Solo me quedaba la paciencia a que creciera y que entráramos en el mundo de los adultos donde todos estos juegos infantiles y perversos desaparecerían.
¿O no?
Cuando estudiábamos los dos física en la facultad todavía pensé que pudiera escapar. Me hice astronauta y me fui a la ISS (Estación Espacial Internacional). Por fin ¡libre! Espacios abiertos en todas las direcciones pensé. ¡Estúpido de mi! ¡Como mi hermano no fuera lo suficientemente inteligente! Él se hizo físico cuántico para trabajar en CERN, en el gran acelerador de partículas de Ginebra. Y yo, pensando que no me alcanzaría jamás en la órbita, pero acaba de efectuar el experimento más importante del LHC para recrear las condiciones del Big Bang haciendo colisionar dos haces de protones a velocidad de luz y con una energía nunca experimentada antes. Me imagino su risa perversa cuando se habrá dado cuenta que el experimento saló como él quería.
Se ha abierto una supercuerda en el espacio-tiempo transportando en el acto la Tierra a cualquier sitio en el universo dejándome atrás, solo ante la nada dando vueltas con mi estación por un planeta que ya no está. No le pude seguir, estoy en la nada. Otra vez. ¡Contra la pared!

Última aportación al "postrelato" de Radio 3 RNE del programa "el postre" el 20 de marzo de 2010. No fue ganador y reconozco que le faltaba un último repaso estilístico y, probablemente, de los tiempos verbales. Aunque pienso que la idea fue curiosa...

Quien lo lea, por favor, díme: ¿Qué piensas?

Un Abrazo

3 comentarios:

  1. una humilde opinión: a mi me gusta el camino por el que tirastes, de hecho, el relato ganador de esa semana era uno por los que menos aposté yo, a mi gusto algunos estaban mejor escritos y era más originales,pero bueno, el caso es quedar satisfecho con el propio trabajo, y yo creo que puedes estarlo.
    Un saludo de una postrelatera

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  2. Hola wet sand

    Gracias por tu comentario. Prece ser que a los amigos del "postrelato" no les gusta que pongamos la URL de nuestros Blogs. Pues, que ¡así sea! Lo importante es seguir y avanzar el la práctica del microrelato. No debemos caer el la trampa de la dependencia emocional por conseguir algún "premio" semanal del Blog de RADIO 3.

    UN ABRAZO

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  3. Estoy de acuerdo contigo Jens, a este relato le falta un hervor.
    La idea me parece estupenda, y creo que debes pulirlo y mejorarlo, porque puede quedar un relato francamente bueno.
    Tienes defectos estilísticos, muchos de tiempos verbales y pulir el fondo un poco más, es decir profundizar en una línea el por qué de ese odio entre hermanos.
    Un abrazo

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